Cada uno es un mito
Sumado a el muchos más
Cargándolos como verdugos de un rey
Una espalda vencida y afligida a la vez grita:
¡Liberaos! ¡Liberaos!
¡Ya llega!, ¡ya llega! ; ¡nadie!; ¡nadie nunca llegará!
Sopla aquel viento cósmico que tocó mi espíritu en aquel viaje torrencial de la devastación de mi misma, esas mareas de fuego helado sobre el desierto ardiente de esta costa primigenia jamás dejaran de arder en mi ni en el gran Pakatnamu o acaso la maldad de la guerra sacudió un Huáscar, descuartizado cuerpo en el océano de una tierra por construir. .
. . . DERRUIR CONDENAS
DESARRAIGOS SIN NOMBRE ALGUNO
DESNUDOS CUERPOS ATADOS PENDEN DE UN PENSAMIENTO MACABRO. . .
Y la ciudad donde habito, gran mitómana; quemas tus paredes
sofocadas de luces variopintas y pedazos de sombras por doquier
Haces el claroscuro que quieres y el ritual que sostiene tu existencia,
mito tuyo tan solo reflejo de esta realidad resquebrajada,
“HABRA QUE REINVENTARSE LAS VECES NECESARIAS PARA NO CARGAR CON TU CONDENA”, increpa el mas sabio que me habita
Cada mito; la condena que se merece, sobre uno o sobre otros.
Mito desmitificado; libertad del hombre nuevo.
Gira universo eje mito alrededor de mi sien angustiosa, que me mato me renazco me reinvento me conspiro y te veo girar por mi, cualquier día que quiera a través de mi ventana.
Febrero del 2008.
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viernes, 23 de enero de 2009
lunes, 5 de enero de 2009
Libertad indivudual u hombres/mujeres libres.
Escucho los acordes del mediodía
cabalgando en mi cerebro sobre sus prados verdes y azules fosforescente y una tierra siena a lo lejos viste y calza mi soledad.
Atribuyo al sol la potencia de mi plexo
orgasmo nunca total que sumerge su húmeda mirada en una noche ultramar y negra escupiendo su color a mi pupila resquebrajada, anonadada; enamorada de su propio ser:
VER. . . a través de las murallas;
Y ser presa del espanto
ser presa de la luz cegadora
ser presa de mi misma
ser presa del dolor retorciendo mis músculos y quemando los huesos de un cuerpo recién llegado de los fondos de la tierra y sanando sus magulladuras,
ser presa del viento que afiebra los pulmones de mis sienes a punto de estallar sobre alguien que no soy yo, sino aquel autorretrato que como una mascara me hace estar atrás, a mi ; la real, si la realidad se entiende por una interna.
Atrás, el estado que me subyace enciende la fogata bermellón y roja de la vida y me une a ella como mi obra a mi vida, obra que soy.
Y esa fogata incandescente coronada por estrellas como puntos luminosos y temblorosos entre los vientos gélidos; sangre del espacio, venas entrecruzando sus cuerdas ardientes sobre los mares y las tierras habitadas por humanos, tendrá la recompensa de la poesía hecha vida, de lo mas cercano al verbo hecho materia o el verbo materia o el verbo carne, la obra y la des sobra, por ultimo; yo y mi obra en unión irrenunciable a cualquier condición del plano relativo.
Enero-febrero del 2008.
cabalgando en mi cerebro sobre sus prados verdes y azules fosforescente y una tierra siena a lo lejos viste y calza mi soledad.
Atribuyo al sol la potencia de mi plexo
orgasmo nunca total que sumerge su húmeda mirada en una noche ultramar y negra escupiendo su color a mi pupila resquebrajada, anonadada; enamorada de su propio ser:
VER. . . a través de las murallas;
Y ser presa del espanto
ser presa de la luz cegadora
ser presa de mi misma
ser presa del dolor retorciendo mis músculos y quemando los huesos de un cuerpo recién llegado de los fondos de la tierra y sanando sus magulladuras,
ser presa del viento que afiebra los pulmones de mis sienes a punto de estallar sobre alguien que no soy yo, sino aquel autorretrato que como una mascara me hace estar atrás, a mi ; la real, si la realidad se entiende por una interna.
Atrás, el estado que me subyace enciende la fogata bermellón y roja de la vida y me une a ella como mi obra a mi vida, obra que soy.
Y esa fogata incandescente coronada por estrellas como puntos luminosos y temblorosos entre los vientos gélidos; sangre del espacio, venas entrecruzando sus cuerdas ardientes sobre los mares y las tierras habitadas por humanos, tendrá la recompensa de la poesía hecha vida, de lo mas cercano al verbo hecho materia o el verbo materia o el verbo carne, la obra y la des sobra, por ultimo; yo y mi obra en unión irrenunciable a cualquier condición del plano relativo.
Enero-febrero del 2008.
Neuronas; amorfos cristaloides.
El ser este,
la vida fluyendo desde su cascarón
alimentándose de aquella madre que la nutre generosamente de sangre y leche de cal,
y cabellos serpenteantes diluyéndose en el mar del ser este, desde la ciudad innombrable de donde provengo
y con mis aletas haré el llamado helióptero de cosmogonías superpuestas, y desde aquel ardor del centro de donde provengo, mi locura y yo, en efervescencia, en ebullición y a punto de estallar la maquina del cerebro se multiplica en amorfos cristaloides que se hacen llamar neuronas, y su reina, dueña del mar mineral, infinita y veloz las hace llamar hijas mías, causantes de expansiones legendarias y milenarias sobre la faz de nuevos continentes por los cuales luchar arduamente bajo la mirada eterna y desinflada de estos infinitos animales dateados.
Ellas expanden los conocimientos sobre una llanura alisare y centelleante donde mi ser se abre y despliega la luz de mi cueva intima, irradiando la fuerza de un universo en movimiento.
Escrito el 2005.
la vida fluyendo desde su cascarón
alimentándose de aquella madre que la nutre generosamente de sangre y leche de cal,
y cabellos serpenteantes diluyéndose en el mar del ser este, desde la ciudad innombrable de donde provengo
y con mis aletas haré el llamado helióptero de cosmogonías superpuestas, y desde aquel ardor del centro de donde provengo, mi locura y yo, en efervescencia, en ebullición y a punto de estallar la maquina del cerebro se multiplica en amorfos cristaloides que se hacen llamar neuronas, y su reina, dueña del mar mineral, infinita y veloz las hace llamar hijas mías, causantes de expansiones legendarias y milenarias sobre la faz de nuevos continentes por los cuales luchar arduamente bajo la mirada eterna y desinflada de estos infinitos animales dateados.
Ellas expanden los conocimientos sobre una llanura alisare y centelleante donde mi ser se abre y despliega la luz de mi cueva intima, irradiando la fuerza de un universo en movimiento.
Escrito el 2005.
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